Dark Matter (2025) Audiovisual environment for mediated improvisation, where the image operates as an expanded score, Performed by NoTch Ensamble
Dark Matter (2025) Entorno audiovisual para improvisación mediada, donde la imagen opera como partitura expandida, interpretada por NoTch Ensamble
Dark Matter es una obra que aborda el sonido como una presencia indirecta, una entidad que no se ofrece de manera inmediata a la escucha, sino que se manifiesta a través de sus efectos, inscripciones y mediaciones técnicas. Lejos de concebir el sonido como un objeto expresivo autónomo, la obra propone una experiencia en la que lo audible se desplaza hacia un campo perceptivo expandido, donde imagen, registro y proceso técnico se convierten en formas de escucha.
En esta pieza, el sonido no se presenta como fenómeno transparente, sino como algo que se revela por contraste: como rastro, residuo o huella de un acontecimiento que no puede ser capturado plenamente. La noción de “materia oscura” funciona aquí como una metáfora operativa para pensar aquello que, aunque no es directamente perceptible, estructura la experiencia sensible. El sonido se vuelve así una fuerza latente que organiza el espacio, el tiempo y la atención del espectador.
La relación entre sonido e imagen en Dark Matter no es ilustrativa ni narrativa. La imagen no representa al sonido, sino que actúa como un dispositivo de mediación que permite acceder a su dimensión material y temporal. A través de registros audiovisuales y procesos técnicos específicos, la obra construye un espacio donde la escucha se vuelve visual y la visión adquiere una cualidad sonora, desestabilizando las jerarquías sensoriales tradicionales.
Desde una perspectiva curatorial, Dark Matter se inscribe en una investigación más amplia sobre la inscripción sonora y la mediación tecnológica. Los dispositivos utilizados en la obra no funcionan como herramientas neutrales, sino como agentes que condicionan qué puede ser percibido, recordado o imaginado. De este modo, la pieza pone en evidencia cómo la técnica no solo transmite el sonido, sino que participa activamente en su constitución.
Dark Matter invita al espectador a habitar un estado de atención desplazada, donde la experiencia sonora no se agota en la audición, sino que se expande hacia la percepción visual, la memoria y la especulación. La obra plantea así una reflexión crítica sobre los límites de la escucha y sobre las formas en que el sonido se hace presente cuando deja de ser inmediatamente audible.